Víctor Zapata, Ana Vargas, Luis Irausquín: Combina tu traje con una camisa Polo



El traje es el uniforme del hombre por excelencia. Se puede llevar en la oficina y en las ocasiones formales, sin embargo, el atuendo estará incompleto sin una camisa Polo de Ralph Lauren que desde hace un par de temporadas, en las pasarelas han invitado a recuperar como último reducto de elegancia, poder y, sobre todo, para abrazar una novedosa estética la del traje como prenda diaria y para todos los outfit.

Sin duda alguna los millennials miran todo como si no hubiera existido nada antes, así que vender una prenda Polo, como la evolución natural de las tendencias, es lo más congruente del mundo.

Por ello, hay que buscar nuevas propuestas estéticas que sigan emocionando a los consumidores, debido a que actualmente se vive en una crisis a todos los niveles mientras se avecina la económica. Así que la vuelta a las prendas que representan la elegancia clásica y atemporal es el valor seguro de la firma.

Compra menos pero compra mejor, como proclamaba CaryGrant, uno de los hombres más elegantes de todos los tiempos.


Se podría decir que el traje de 2019 está como sacado del propio streetwear que se ha practicado en los últimos años. Es más holgado casi como un chándal confeccionado en lanas, patas de gallo y príncipe de Gales. Las chaquetas poseen hombros poderosos y caen rectas como si fueran una cazadora larga hasta cubrir toda la caja del pantalón.


Un pantalón que es de talle alto, pernera recta y cae profusamente sobre las zapatillas o los botines (calzado clave de esta temporada invernal).


Los pliegues en el pantalón se están convirtiendo en algo común, ya es fácil verlos en los modelos de algodón de lona y en los de traje, aunque los de caja lisa no desaparecen. La pasarela propone los rectos o los carrot esos más holgados por arriba y más estrechos según alcanzan el tobillo, con o sin pliegues en la caja. Los slim seguirán colgados de los percheros mientas los super slim desaparecerán. 




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